Al entrar en el término de Valdepeñas, por cualquiera de sus carreteras, lo primero que podrá advertir el viajero es la singular belleza de sus parajes inmersos en la Sierra Sur de Jaén.
Valdepeñas de Jaén fue fundada en 1539 en la loma de los Osarios, en un enclave privilegiado rodeado de montañas y situada entre los ríos Vadillo y Ranera, que a la salida del pueblo forman el río Susana. Alcanzó el Privilegio de Villa en 1558, con Felipe II y posteriormente, en 1916, Alfonso XIII le concedió el Título de Ciudad.
En la plaza de la Constitución se encuentra la iglesia parroquial del Santiago Apóstol que comenzó a ser construida en el siglo XVI. Su aspecto exterior, parecido a una fortaleza, contrasta con las líneas claras y diáfanas del interior.
Muy cerca de la plaza, se conserva aún la casa de los jilgueros, en la que, en los años cincuenta, se vivió aquella hermosa historia de amor entre el sastre y su jilguera, cuya difusión a nivel nacional, hizo que, aún hoy, a Valdepeñas de Jaén, se la siga conociendo como Valdepeñas de los Jilgueros.
El viajero podrá apreciar su urbanismo original del siglo XVI (calles en cuadrícula) situándose en cualquiera de las esquinas de centro de la ciudad.
No debe dejar de visitar el viajero la Iglesia de San Sebastián, situada a la entrada de la carretera de Jaén, así como el recientemente restaurado Molino Alto de Santa Ana, en el que además se encuentra un pequeño Museo de Artes y Costumbres Populares.
A las afueras de la ciudad, y junto al hermoso parque del Chorrillo, se encuentra el paseo del río Vadillo, que va a parar a las Chorreras, uno de los parajes más bonitos del término.
La visita a la ciudad puede continuar por sus típicas calles y plazuelas (donde aún quedan algunas casas señoriales de la época de la fundación), hablando con sus gentes, siempre abiertas y hospitalarias, y degustando, en algunos de sus bares y mesones, cualquiera de los numerosos platos o bebidas típicas de la rica gastronomía valdepeñera.
A 5 kilómetros de la ciudad se encuentra la ermita del Cristo de Chircales, cristo que cuenta con una gran veneración en toda la comarca de la Sierra Sur. En los alrededores de la ermita y en honor al Cristo de Chircales se celebra, el primer domingo de mayo una popular romería a la que muchos valdepeñeros acuden en carrozas y ataviados con el traje típico valdepeñero.


Ayuntamiento de Valdepeñas de Jaén








